“Destacamos el concepto de educación musical y no el de instrucción o de enseñanza musical, por entender que la educación musical es, en su naturaleza, esencialmente humana, y sirve para despertar  y desarrollar las facultades humanas”

Si a esto que nos propone Edgar Willems le unimos convivencia, experiencias, amigos, descubrimiento, compañerismo, música en grupo, sol y buena gente, tenemos una perfecta definición de lo que es la Escuela de Música de Verano, la EVE : “música en estado puro”.

La EVE no es un curso de música o de instrumento veraniego. En la EVE nos sumergimos en la música que ya hemos aprendido, que tenemos dentro y desarrollamos en todas las facetas posibles dentro de una convivencia de 9 días en una ciudad maravillosa y en un albergue con grandes infraestructuras para un evento como este. Aprendemos música con nuestros compañeros y nuevos amigos, descubrimos facetas nuevas, tanto propias como ajenas, que sólo afloran en una convivencia constante. El mero hecho de descubrir la música y a las personas en un entorno no habitual, justifica la actividad.

Dicen muchos chicos que “aprenden más que en todo el año”. ¡Claro! Como que nuestro instrumento y nuestra música está presente durante todos los días. Permanentemente. Y así, descubrimos el lado afable, útil, humano, desconocido a veces, global de la música. Además se complementa este perfil humano con talleres relacionados con el mundo artístico. A nuestra gente tampoco la dejamos a un lado. La llevamos puesta a través de su participación en la web, en la radio-online y en las maravillosas cartas escritas ¡a mano! que mandamos y que recibimos.

Esta es la EVE. Esta es la música en estado puro.

¿Te atreves a descubrir todo esto?