Ya hemos cenado juntos, dormido juntos, desayunado juntos, jugado juntos… y con la velada de presentación de la primera noche ya nos hemos conocido todos los everos.

Nuestra primera toma de contacto con la música ha sido el baile que por la mañana Pablo y Sergio nos tenían preparado. Una buena forma de despertarnos, después de llenar nuestros estómagos con un buen desayuno.

Después nos hemos separado por agrupaciones para ensayar. Las lecturas a primera vista nos están costando un poco después de un larrrrgo mes de julio con el instrumento hibernando. Pero no hay problema, nos pondremos las pilas para sorprenderos en nuestro Paseo Musical. En otra entrada del blog subiremos fotos de nuestros ensayos.

Aunque el día ha estado fresquito, como somos unos valientes, hemos ido a la piscina a pegarnos un chapuzón. Todo un lujazo, ¡teníamos la piscina casi para nosotros solitos!

Por la tarde… ¡nuestro primer taller!  Hemos hecho unas carpetas para guardar todo el material que nos van dando en estos días.

Después de merendar nos hemos juntado todos para la Orquesta, tocando por primera vez dos canciones muyyy chulas, aunque tenemos mucho trabajo por delante.

La noche estaba fresquita, pero nos abrigamos y salimos a la calle a la velada de Juegos Tradicionales. Pero esta vez el tiempo no nos acompañó; comenzó a llover… ¡a chaparrón! Y nos tuvimos que refugiar en el albergue. No pasó nada porque improvisamos un cine.

Llegada la media noche, no hubo que esperar a que Morfeo fuera habitación por habitación. No le dio tiempo. Después de un intenso día… cayeron como moscas.